En el cantón El Pangui, parroquia El Guismi, la historia de Ermel Orellana está profundamente ligada al campo, al ordeño diario y al esfuerzo constante que implica la ganadería. Con voz firme, mirada serena y rodeado de trofeos ganados en ferias, resume más de cuatro décadas de dedicación en una frase humilde pero poderosa: «Vengo haciendo ganadería aproximadamente unos 45 años, de los cuales 27 años los realizo en el cantón El Pangui, parroquia El Guismi».
La historia de Ermel no comenzó con grandes extensiones de tierra ni con hatos numerosos. Empezó con un sueño. “Desde muy niño trabajé en ganaderías ajenas, siempre soñé con tener algún día una vaca”.
Ese anhelo se convirtió en el motor que lo impulsó a trabajar incansablemente hasta que, junto a su familia, dio sus primeros pasos como propietario. Empezaron con cinco vacas lecheras; con el producto del ordeño cubrían los gastos del pasto y los pasajes, reinvirtiendo cada centavo para crecer.
Desde el inicio apostó por el ganado lechero, convencido de su potencial productivo y sostenibilidad.
Para Ermel, la ganadería no conoce feriados ni descansos. Es una labor diaria que exige compromiso absoluto “la ganadería demanda de mucho sacrificio, es los 365 días del año; eso no es que hoy hay fiesta y no voy a ir al ganado”, relató.
En este camino, reconoce que no ha estado solo. El apoyo de su esposa Rosa Isabel Villalta y sus tres hijos ha sido fundamental para seguir en el mundo de la ganadería. En 1999 decidió llevar su trabajo a un nuevo nivel, las ferias ganaderas. Desde entonces ha participado en eventos en: Gualaquiza, Yantzaza, Centinela del Cóndor, El Pangui y en la Feria Provincial de Zamora Chinchipe, entre otras ciudades.
En todas las ferias ha logrado tener muy buenos resultados. Cada participación ha sido fruto de una preparación técnica rigurosa y de una visión clara: mejorar la genética de su ganado.
Ermel tiene claro que la ganadería evoluciona constantemente “siempre nos hemos enfocado al mejoramiento genético, toros con pedigrí, inseminación artificial y transferencia de embriones”, para él, no hay límites en el aprendizaje ni en la inversión.
“La ganadería no tiene un techo; todos los años vienen catálogos con nuevos toros y nosotros pedimos las pajuelas que creemos conveniente para cada raza”.
Actualmente trabaja con razas lecheras como: Brown Swiss, Holstein, Gyr, Girolando, Jersey y Gyropar, buscando siempre ejemplares de alta calidad. Los resultados hablan por sí solos. En la XXVII Feria Cantonal de El Pangui, entre más de 150 ejemplares en competencia, su ganado obtuvo los máximos reconocimientos.
“Facturador”, un macho Brown Swiss, fue declarado Gran Campeón; mientras que “Canela”, también Brown Swiss, se alzó como Gran Campeona. Además, uno de sus ejemplares de raza Holstein obtuvo el premio a Mejor Ubre, reflejo directo del trabajo en genética y selección.
Orellana también destaca la importancia del respaldo de las autoridades y técnicos del cantón por eso reconoció el apoyo recibido por parte de instituciones como la Alcaldía de El Pangui “un agradecimiento al ingeniero Jairo Herrera, un hombre que se ha dedicado realmente a apoyar al agricultor y al ganadero de este hermoso cantón… porque sin su apoyo es difícil salir adelante” comentó. Durante el 2025 el ayuntamiento destinó más de USD. 300.000 a la producción local.
“El Campeón” valora especialmente los incentivos económicos que se otorgan en la provincia y cantón, los cuales permiten reinvertir y mejorar la presentación de los ejemplares en futuras ferias. Durante la última feria cantonal, la municipalidad destinó un rubro de USD. 14 000 para incentivar la producción ganadera. Más allá de los premios y reconocimientos, Ermel observa con preocupación la realidad del campo.
“Me da tanta pena ver cómo hay muchísimas fincas abandonadas… hay que recordar que, si el campo no produce, la ciudad no come”, por eso realizó un llamado a la juventud en especial para que puedan seguir carreras agropecuarias y veterinarias para evitar abandonar el campo y no tener que lamentarnos en un futuro.
Con la convicción de quien ha hecho del campo su proyecto de vida, Ermel no solo ha construido una ganadería exitosa, sino un legado de esfuerzo, disciplina y amor por la tierra. Porque para él, más que un trabajo, la ganadería es su pasión de vida que lo ha llevado a ser un gran exponente de la ganadería en la “Orquídea de la Amazonía”.
Dato importante: Según datos de Agrocalidad en el cantón El Pangui hay 333 ganaderos, de ellos 307 se dedican a la producción de carne y leche, 20 exclusivamente a carne y 6 a leche.



COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL DEL MUNICIPIO DE EL PANGUI